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miércoles, 18 de abril de 2012

vida zombie

Estar muerto no es tan malo; es decir, despertarte en un cajón sin tener ni idea qué diablos haces ahí y sintiendo como si todo tu cuerpo estuviera sumergido en gelatina no es nada agradable, pero podría ser peor ¿no?, podrías estar muerto.

Al principio por supuesto entras en pánico, gritas, tratas de llorar o simplemente ver algo en esa maldita oscuridad… Usualmente es ahí cuando descubres que tu cuerpo ya no funciona como antes, no sientes las lágrimas rodando por tus mejillas ni el ardor en tus ojos, no sientes el dolor en tus puños ni en tus rodillas a pesar de que escuchaste como se rompieron los huesos contra la madera, pero sobre todo descubres que no estás respirando cansado, es más, no estás respirando en absoluto.

Ese es el momento clave amigo, ahí es cuando todo se puede ir directo a la mierda: puedes enloquecer y abrirte paso hasta la superficie en un ataque de histeria que termina por estropearte las cuerdas vocales y desgarrarte todos los músculos del cuerpo, lo que te deja como un maldito zombie…emmmm bueno, como uno de los de las películas, digo, tú sabes, los que se mueven lento y solo emiten pequeños gemidos bastante molestos… como el pobre pete, Dios sabe que es un buen tipo, pero es tan lento que ni siquiera puedes ir a un bar con él sin generar una maldita estampida o peor, una turba de idiotas que te quieren volar los sesos, y ni se diga si quieres ligarte una nena, ¡es completamente inútil como cómplice! No hay ninguna mejor amiga, por fea que sea, que quiera pasar la noche con el chico tímido que huele a diablos de la esquina, ¡ni siquiera las satánicas del bar cerca al parque! Y esas perras se acuestan con vampiros, hombres lobo, hombres tigre, hombres perro, hombres colibrí , ¡hasta hombres rata! Pero llegas tú con Pete que no se ha ligado una nena desde que salió de su agujero hace como 20 años y de repente todas tienen estándares, algunas hasta me han preguntado si aún funciona mi “amigo” ¡claro que sí! funciona como un cañón hombre, es decir no estoy muerto ¿sabes? O bueno, sí lo estoy pero mi amigo no lo está…bueno, sí lo está y de hecho ya no funciona tan bien como antes, debes inflarlo con una bomba unos 20 minutos antes y…. ¡ese no es el caso, demonios! El caso es que las perras del peor antro satánico de la ciudad de repente tienen estándares cuando les dices que eres un zombie y entonces te encuentras acompañado de un tipo que es peor que un retrasado y que espanta a las nenas como el sida, que te mira con ojos de perrito mientras te pide con gemidos inentendibles que no lo dejes solo y bueno, hasta ahí llega tu noche.

Bueno pero volvamos al cajón; si eres listo no pierdes la calma y empiezas a abrirte paso lentamente hacia arriba, lo cual puede ser un poco difícil si eres un mueble viejo, así es como les decimos a los que se despiertan después de un par de años, cuando la carne está dura y tienes el estómago lleno de gusanos. Después de un par de días o meses, en realidad no tienes forma de saberlo, llegas arriba, si eres afortunado es de noche y no hay nadie, pero no siempre es el caso, he escuchado historias de tipos que salen en medio de otro funeral, con la ropa rota y las tripas en la mano ¡eso sí debe ser un espectáculo hermano! Pero no importa como llegues, lo importante es saber que no importa la hora, no debes permanecer en un cementerio mucho tiempo.

Los primeros días son increíbles, si moriste como yo después de una larga enfermedad te alegras de ver todo lo que esperabas no volver a ver nunca, acaricias a cada perro y mimas a cada gato, bueno eso es hasta que te das cuenta que los malditos perros ahora te odian y los gatos quieren comerte. Y no solo eso ha cambiado, ni pienses en volver a casa, no te creerías la reacción de mi esposa cuando aparecí en la habitación ¿de dónde diablos sacó una escopeta? ¡Arruinó mi mejor camisa! Bueno, en realidad mi única camisa, en ese entonces aún andaba como un mendigo yonki pero tú sabes a lo que me refiero.

Después de un tiempo encuentras un nuevo sentido a la vida, los trabajos para los subnormales que no podemos morir son muchos, desde extras de cine hasta grupos de prueba para nuevos discos de música pop, ya sabes lo fácil que esos causan muerte cerebral fulminante, no me creerías los discos que he escuchado amigo, es increíble que permitan jugar con esas cosas, es decir una vez la reacción fue tan rápida que los pobres idiotas que estaban conmigo no pudieron terminar de presentarse: “hola mi nombre es Dick, soy de Pensilvania y buah guaaaaaaallllleeeemmmm…”

Y bueno así lo llevas, si evitas el fuego, el agua y a los animales que disfrutan de la carne descompuesta, te gastas una fortuna en productos de limpieza industriales y en ropa ancha puedes vivir una vida bastante normal y si tienes suerte, hasta usar tu bombita de vez en cuando con una satánica demasiado borracha para tener estándares.

1 comentario:

  1. La idea me gusta y la entrada tiene humor, tiene momentos buenos y momentos que podrían mejorar. Pero creo que el potencial que el tema tiene es mayor del que conseguiste, creo que te faltó un poco para hacer una entrada muy buena.

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