-Tranquilo
chico, no le des el gusto de perder la calma-
-¡¡cállate
maldito anciano, no voy a aceptar concejos de ti, así que cierra el maldito
pico!!-
- ¿juegan señoritas?
El anciano me miraba fijamente tratando de leerme, seguía sonriendo, mostrándome su gran diente de oro, pero ya no era la expresión
amigable del tipo que te cede el paso en
un atasco de la calle Marlowe, no, yo conocía esa sonrisa, la había visto por
primera vez hacía casi 20 años, cuando el tío Vinnie me llevó junto al primo
Paulie al zoológico de Brooklyn para celebrar mi cumpleaños.
-Cambio
una-
-Ninguna-
-Tres-
Era un día
oscuro y en el cielo se veía como se acercaba una tormenta, paseamos por un
rato y comimos helado, recuerdo que el mío era de pistacho, Después de unos 40
minutos Vinnie se separó de nosotros y le pidió a Paulie que me cuidara
mientras él resolvía unos negocios. Yo adoraba a mi tío Vinnie de modo que
aproveché que Paulie coqueteaba con la chica que vendía los algodones de azúcar
para seguirlo, fui tras él por un rato, cerca de la jaula de los monos se
encontró con Fipo y Tony, ambos cargaban a otro tipo que llevaba una bolsa en
la cabeza.
-Igualo tu
apuesta maldito pedazo de escoria-
-Vamos
hombre, estamos jugando entre amigos ¿no?
-Yo subo a
diez mil-
-¡Maldito
espagueti come mierda, me follaré a tu madre por esto, pedazo de escoria!-
-Pago por
ver-
-¿Qué? ¿Tú también
maldito campesino? Los mataré a los dos, ¡¡abriré sus cabezas con una cuchara y
me comeré sus putos cerebros!!
La tormenta
se desató cuando estábamos cerca del hábitat de las jirafas, la lluvia lo
envolvía todo en una bruma oscura que solo me permitía ver siluetas, de modo
que me acerqué hasta estar a un par de metros, avanzaba escondiéndome detrás de
los árboles, los letreros y los arbustos que había alrededor del sendero,
recuerdo haberme imaginado que los amigos del tío Vinnie llevaban a uno más de
la banda a calmar la borrachera junto a los hipopótamos o le iban a dar un buen
susto haciendo que un elefante jugara con él por un rato, como hacían los
payasos en el circo de la calle 3, que metían al más chico en la boca de Yumbo
cuando se quedaba dormido en pleno acto, eso siempre me mataba de la risa,
seguramente había ido a ese circo solo en ese verano unas 20 veces, solo por
ver a ese pequeño payaso luchar para que Yumbo no lo masticara.
-Espera, ¡Espera
pedazo de basura!...ok, esta sortija vale al menos veinte mil, se la arranqué a
un miserable que me debía por un trabajo de Houston igualo malditas perras, ¡¡les
voy a partir el puto culo a ambos!!-
Finalmente llegamos
a la jaula de los gorilas, yo estaba muy cerca de Tonny, escondido tras un
gigantesco contenedor de basura, completamente empapado y lleno de barro hasta
las rodillas, la lluvia había amainado y ahora era solo una brisa que helaba
hasta los huesos, el sujeto con la bolsa en la cabeza hacía ruidos extraños
como cuando en el cole el gordo O´malley me cubría la boca para quitarme el
dinero del almuerzo. Vinnie solo fumaba su puro con calma mientras Fipo
sujetaba al hombre por detrás, Tonny se acercó y sujetó la mano del tipo en
alto, con los dedos extendidos, Vinnie se acercó y empezó a rompérselos uno por
uno, recuerdo haber ahogado un grito viendo esos dedos doblarse hacia donde
simplemente no podían hacerlo, entonces recuerdo que Vinnie se acercó al tipo y
le dijo –quiero que sepas que esta noche voy a violar a tu mujer y a tu hermosa
hija y haré que Jackie lo vea todo…hermanito- Tonny le quitó la bolsa de la
cabeza y pude ver a mi papá, con el rostro lleno de sangre y los ojos llenos de
lágrimas justo antes que Fipo lo tirara al pozo de los Gorilas, fue entonces que
vi esa sonrisa, no en Tonny, no en Fipo, ni siquiera en Vinnie, la tenía ese
enorme gorila que se abalanzó sobre papá y lo convirtió en pulpa con sus puños
desnudos, sus ojos rugían con una furia que yo no conocía pero sus dientes
perfectos, afilados y blancos se mostraban enteros…sonriendo.
-¡¡escalera
malditas perras, son míos los dos y van
a caminar hasta los agujeros de los que salieron!!!
- yo tengo
un Full House de ases chico, cómo decimos en Tennessee, creo que esta yegua se
va a mi rancho
-Es un buen
acento ese que tienes anciano, lo debes haber practicado mucho, pero Paulie me
dijo dónde estabas, no te decepciones, al contrario, debes estar orgulloso de
él…me tomó 4 días con sus noches sacarle todo lo que sabía, murió al menos 3
veces…desafortunadamente para él ,soy muy, muy bueno sujetando almas a este
plano, es más, aún lo tengo aquí, en esta pequeña botella, junto a Fipo y a
Tonny.-
-¡¡¿de qué
diablos hablas maldito espagueti come mierda?!! ¡¡Te voy a matar!! Tú y el
anciano campesino me han estafado-
-Howard, sé
que tienes una 38 en tu cinturón, sé que crees que tu tío el senador te puede
sacar de cualquier cosa como te sacó de
ese asunto con la puta en New Orleans hace 4 años y de nuevo en Barrystown el verano pasado, pero si no te
largas en este instante, te juro que me voy a olvidar qué me trajo a este basurero
y voy a adelantar lo que se te viene, así que sal de aquí y empieza a rezar
para que ninguno de mis amigos te encuentre antes hacer tus pases con cualquiera
que sea el dios en el que crees.
-¡¡BAM!! -
-Buen
intento Vinnie, ven, acompáñame, quiero
dar un paseo por el zoológico, allá nos está esperando un amigo que traje de
muy lejos solo para conocerte, mucha gente me dice que me río justo como él.
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