Run Fast
Todo pasó rápido. Un par de Arenas, otro par, otro par y otros cuatro. En un abrir y cerrar de ojos, Halle, Marrón, el orco y yo, estábamos en el apartamento de Marrón. El piloto automático nos había llevado pues ninguno estaba en estado de hacer nada. Halle en realidad había hecho buena onda con el orco, Marrón con esa actitud pasivo-agresiva, en verdad me tenía volando y sólo quería follarmelo. Halle parece que quería lo mismo con el orco. El orco sin duda con Halle, y conmigo si se lo permitiera. Y Marrón, bueno, Marrón tenía fama de llevarse a su cama cualquier cosa que pudiera. Así que un par de BADs y era de esperarse que terminaríamos los cuatro enredados en algún rincón del apartamento de Marrón.
Nos sentamos en unos sillones en la sala. Un ventanal grande con vista a todo el oeste de Redmon. Un par de rascacielos. Una estación de monorriel. Al fondo el movimiento típico de la metroplex a esta hora: atestado de gente. Las tres de la mañana eran iguales a las tres de la tarde. Luces por todo el paisaje visual. Al frente, Halle sentada en las piernas del orco y a su vez el orco con una mano en su culo y otra en su espalda. Marrón no paraba de decirme guarradas en mi oído y debo confesar que más de una lograba captar mi atención. Feathered estaba al otro lado del commlink esperando la señal adecuada para entrar y ejecutar el plan. Sin embargo, Halle debía hacer una movida primero.
-Juguemos un juego.
-Marrón es muy bueno con cualquier juego, le respondí a Halle.
-En este, todos ganamos.
Mientras respondía Halle sacaba de su bolso una cuerda sintética que podía alargar y alargar a su antojo, incluso podía cortarla donde quisiera y los nuevos trozos también tenían esa virtud. Lo último en bondage, gadgets eróticos del siglo XXI. Al desenrollar (a falta de un mejor verbo), los polímeros de las ropas de Halle se iban contrayendo, oscureciendo y apretando. Cinco minutos después Halle se había transformado en una imponente figura sexual de 1.82, piernas gruesas torneadas, un traje ceñido, mallas y dos cuerdas largas. El orco no podía evitar mirarla fijamente, la dilatación de su pupila y, sobre todo, de su entrepierna dejaba ver de manera transparente sus intenciones. Por su parte, Marrón cambiaba su foco de atención, de el culo de Halle a mis tetas que lograban ser más llamativas de lo normal después de un ajuste textil no tan grande como el de Halle pero que valía la pena para el momento.
Marrón no pudo evitar sorprenderse cuando Halle comenzó a atar los brazos del orco. Yo no contuve una sonrisa larga cuando el orco con los ojos desviados y dócil le entregaba sus muñecas para que comenzara a hacer el primer nudo. Halle tenía cierta habilidad en el asunto, seguramente lo había aprendido en sus noches en los clubes góticos del sur de Everett cerca a Lago Escaramuza. Paso una cuerda doblada alrededor de las muñecas y tomo los dos extremos para pasarlos por el ojal que quedaba, así aseguro sus manos sin que el orco se preocupara mucho al no haber aún ningún nudo. Luego fue pasando la cuerda en zigzag por entre los brazos, mientras le obligaba a extenderse sobre el suelo y le pasaba las piernas por encima permitiéndole que viera su coño y besara sus pantorrillas.
Por mi parte me acerqué a Marrón. Me hice atrás, le agarré la verga y con la otra mano comencé a pasar la cuerda restante entre sus piernas. Temí verme muy torpe, pero quien hacía el espectáculo era Halle, yo sólo estaba amarrando a un tipo y para eso no se necesitaba mucho arte. Quince minutos después, el orco estaba al fondo, atado de pies y manos mientras sorbía los fluidos de mi amiga y Marrón estaba arrodillado, brazos atrás, pies atados y lo único que podía hacer era lamerme el culo y el coño que poco a poco le ofrecía.
-Pi ri ri ri rí ri ri ri ri ri rí.
-¿En serio, amiga? ¿Lambada?
Sabía que era Fee. No contesté. No así. Si sólo pudiera esperar diez minutos más allá afuera. Sé que Halle lo agradecería también. Así que dejé pasar la llamada. La muerte de Marrón podía esperar. Una corrida. Al menos una rápida.
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2 cositas: "Atestado" con mayúscula al inicio y "Pasó" con tilde.
ResponderEliminarMe parece bacano que usás lenguaje que solo un Runner dedicado entiende y que no perdés de vista la ambientación de ShadowRun. (Lambada, guiño-guiño)
Lo que no me gustó fue el título "Run Fast", que contradice lo que sucede en el relato.
Me da la impresión que la tensión que te has encargado de subir gradualmente puede disminuir para la otra semana, que estaré esperando para leer.
al menos ya sabemos de donde sale toda la cuerda que nos regalan...
ResponderEliminarpor otro lado y al contrario de lo que dice jose, no sentí la tensión, creo que el punto que no explotaste es que al otro lado de la puerta hay un man que está nerviosos y quiere matar a alguien, me parece que esa tensión la dejaste pasar para concentrarte en los aspectos más eróticos, por otro lado y repito, es un gusto muy personal, creo que falta descripción, en este caso, del ambiente que es la mitad más uno del mundo cyberpunk.
creo que en conjunto serán un buen relato, pero este capítulo en especial no me tramó tanto como el anterior