La noche estaba por caer, los primeros rayos del alba ya despuntaban en el firmamento. Esa noche una gran turba se había instalado en las afueras de la única tienda de tecnología del pueblo, esperando impacientemente que las puertas del local se abrieran.
Jhon, como muchos de sus conocidos se encontraba esa noche ahí, esperando, ansioso. Los carteles de promoción inundaban todos los rincones del lugar que junto con los volantes esparcidos en el piso creaban un mar de anuncios que gritaban al unísono la última promoción de apple: "La nueva versión del Iphone por fin llegó". El último avance tecnológico de la manzana estaba por dar su aparición triunfal en ese rincón tan apartado del mundo. Todos deseaban entrar, todos querían que las puertas se abrieran para poder ingresar al establecimiento en el cual se encontraba lo que tanto anhelaban.
Como los demás, Jhon, esperaba y se arremolinaba por la periferia de la tienda. Iba y venía demostrando el éxtasis que le producía poder ingresar al local y tomar en sus manos lo que había esperado por tantas horas durante toda esa noche.
Con cada segundo la desesperación de la turba iba creciendo, a cada instante que pasaba se multiplicaba la ansiedad y esta se transformaba en hechos. Al principio fueron unos golpes en los cristales que los separaban del interior de la tienda, sin embargo el clamor hacía que todos se fuesen uniendo a la manifestación la cual pronto se convirtió en una marea de seres chocando contra los vidrios.
Jhon fue el primero en animarse y llevar con toda la fuerza que tenía su corporalidad hacia esa pared transparente que había entre él y su objetivo. Un fuerte crujido acompañó su embestida, la cual finalmente alcanzó a resquebrajar una de las puertas del almacén. El resto de la masa al percatarse de la situación comenzó a lanzarse contra toda la estructura, esperando el momento en que esta cediera y así poder ingresar.
Unos minutos después la seguridad de la tienda había sido franqueada, y la turba se encontraba con un nuevo obstáculo, una reja se interponía ahora. Al igual que el vidrio, sufrió los ataques desmedidos de todos los que podían alcanzarla, manotazos, golpes, patadas provocaban una cacofonía de sonidos metálicos que se alcanzaba a escuchar a varias cuadras a la redonda. Cualquiera que hubiese pasado por ahí, sin la menor intención de unirse a la multitud habría sentido la necesidad de huir de inmediato. El descontrol y el desenfreno que acompañaban a la muchedumbre no parecían tener límites. Estaban poseídos por la ansiedad y la exaltación del momento, y absolutamente nada aplacaba su ímpetu.
Finalmente la presión ejercida por el tumulto logró desencajar el obstáculo que se encontraba a su paso. A su vez unos gritos infantiles procedentes del interior de la tienda se mezclaron con el furor de los atacantes. Como una presa que se revienta, la muchedumbre se esparció por todo el lugar, buscando lo que deseaban desde hace tanto poseer.
Los instintos de Jhon fueron los más afinados, inmediatamente consiguió entrar se dirigió hacia la zona en la que se instalaban las novedades tecnológicas. Pronto vio una réplica de menor tamaño del gran cartel que estaba fuera de la tienda que anunciaba en el nuevo producto. Había una góndola que tenía en sus separadores el tan preciado objeto que meses atrás se venía promocionando por todos los medios.
Los movimientos de Jhon eran lentos, daban la impresión de aquel que ya se daba victorioso, no tenía afán, pues el motivo de su histeria ya se encontraba a la vista. Cuando alcanzó el estante alargó su brazo para tomar lo que en él se encontraba. Al asirse de él, un grito lo acompañó. Jhon había tomado la pierna de una pequeña niña de bucles rubios y la llevaba hacía él. Ni el esfuerzo o el lloriqueo de la niña impidieron que Jhon la tomara con brusquedad y llevara su pequeño cuerpo hacia su boca. Trozo a trozo fue desgarrando a la pequeña, grito a grito la niña iba siendo consumida por el insaciable hambre de Jhon. No pasó mucho para que el resto de la multitud que había invadido la tienda se dieran cuenta del escenario, abandonando todos sus esfuerzos de búsqueda, llegara hasta donde se encontraba Jhon y uno a uno se fueron abriendo espacio entre los jirones de carne y sangre que salían despedidos por todos lados, para finalmente tomar un puesto en el tan esperado banquete.
"Jhon, como muchos de sus conocidos se encontraba esa noche ahí" creo que te falta una coma. "de todos los que la podían alcanzarla" te sobra un "la". "la multitud que había invadido la tienda llegaran" es singular, "llegara". "la insaciable hambre" creo que aquí debería ser "EL".
ResponderEliminarMario, hay algo que me choca de varias de tus entradas y es que usás palabras poco comunes que desentonan con el tono del post ("cacofonía" no creo que signifique lo que pensás).
Por otra parte, no entendí la metáfora o el mensaje, ¿acaso es que lo que venda apple se consume con desmedida?
Por último, el título no me gusta.
Jose...
ResponderEliminarDefinición de cacofonía: Secuencia de sonidos desagradables o de articulación difícil.
Por otra parte, si no entendiste el mensaje debe ser porque no lo leíste hasta el final.
Las cosas del principio ya las corregí.
Lo leí 3 veces seguidas antes de comentar, pero no entendí. No necesariamente significa que esté mal expresado.
ResponderEliminarLa cacofonía va vinculada a la palabra, por eso no me parece correcta, pero es solo mi opinión.
Aunque cambiaste la palabra, el error en multitud continúa, porque estás usando "dieran" en plural, pero "multitud" es singular (mirá que antecitos usaste "había" en singular).
Mario, a mí me gusto, lograste sorprenderme, también estoy de acuerdo con jose en lo de las palabras, creo que ya te lo había dicho en algún post anterior, no se trata de que la uses o no, sino que seguramente esa palabra tiene un sinónimo que suena mejor dentro del cuento, por otra parte creo que uno no se arremolina solo, me parece que esa palabra siempre se refiere a un grupo y vos la usas para referirte a un solo personaje.
ResponderEliminaren general como te dije me gusto.
pero creo que José tiene razón en que el título no va bien con la historia, no aporta nada, podrías ponerle uno muchísimo mejor
ResponderEliminarTítulo cambiado, espero que esté más acorde.
ResponderEliminarYa puestos en cosas de ortografía "Apple" va con mayúscula porque es un nombre propio. Aunque los nombres se escriben de cualquier modo, la manera usual es "John". JC, tiene razón ahí hay hay un error. Y luego hay otro con el "llegara" creo que te falto una palabra alrededor.
ResponderEliminarReleí el último párrafo y no entendí el twist. Como que te va a tocar explicarlo. Porfa.