- Este cuento lo escribí para una clase en la universidad, era un ejercicio en el que con un párrafo de un cuento del profesor, debíamos completar uno propio; lo que se encuentra en negrillas es original del Arq. Luis Fernando Mesa, profesor de la materia Literatura y Arquitectura.
La noche estaba ya muy avanzada, los ruidos propios de una gran urbe hace rato habían cesado, la atmósfera era una mezcla de vapores de vino y cigarrillos mal apagados. En la terraza de la casa de Andrés se habían reunido sus amigos más cercanos y entre copa y copa casi todos habían relatado alguna historia, solo faltaba Silvana por hablar. Toda la noche la había pasado callada, tímida, muy impropio de ella quien era la más extrovertida, era el alma de las fiestas, era quien armaba aquellas rumbas que recordaban durante muchísimos años, pero ese día bajaba la cabeza cuando escogían quien era el siguiente narrador.
Después de muchos reclamos Silvana comenzó a hablar: El primer cadáver que vio en su vida fue el de su amiga íntima. Lo vio el sábado al mediodía a través de la ventanilla del ataúd en la sala de velaciones. La impresionaron los estragos del accidente que el maquillaje funerario apenas alcanzó a disimular y, sobre todo, la llenó de estupor mirar de frente el rostro vacío de la muerte. No podía creer que su amiga de toda la vida no estaría más a su lado, después de todo lo que habían vivido juntas, que desde que tiene memoria siempre estaba ahí, que fueron compañeras de juegos infantiles, que se confiaban los secretos íntimos de la adolescencia, pero también estuvieron juntas cuando el padrastro de Silvana llegaba ebrio a la casa con toda su violencia a flor de piel, cuando destrozaba los muebles, cuando llegaba vociferando que su mujer le había sido infiel.
Todos los presentes no creían lo que estaban escuchando, jamás habían visto a Silvana con semejante talante, y peor aún fue su reacción cuando vieron el claro destello de las lágrimas asomándose en sus ojos. Dijo que al morir su amiga íntima quiso seguirle los pasos, que más de una vez sostuvo un cuchillo en sus manos para desgarrar sus venas y que estuvo en el hospital psiquiátrico durante más de un año cuando se dio cuenta que fue su padrastro quien de la manera más brutal y sanguinaria la había asesinado.
Un silencio sepulcral se apoderó de la casa de Andrés, hasta que por fin alguien tímidamente se aventuró a preguntar quién era su amiga, que por que nunca habían oído hablar de ella. Silvana levantó sus ojos azules como el mar profundo, con voz débil y quebradiza dijo: Era mi madre!
Está muy interesante, no me olía el giro al final aunque estaba confuso sobre el padrastro. Me gustó...
ResponderEliminar... y obviamente lo podés mejorar, si te interesa.
Lo primero es quitar los "muy"que tengás y exiliar esa palabra de tu vocabulario. También agregaría unas pausas a la narración, para acentuar un poco cada frase, te doy un ejemplo con el primer párrafo, pero podrías aplicarlo en casi todos:
"La noche estaba avanzada, los ruidos propios de una gran urbe hace rato habían cesado, la atmósfera era una mezcla de vapores de vino y cigarrillos mal apagados. En la terraza de la casa de Andrés se habían reunido sus amigos más cercanos y, entre copa y copa, casi todos habían relatado alguna historia. Solo faltaba Silvana por hablar: Toda la noche la había pasado callada, tímida, muy impropio de ella, quien era la más extrovertida, era el alma de las fiestas, quien armaba aquellas rumbas que recordaban durante muchísimos años. Pero ese día bajaba la cabeza cuando escogían quien sería el siguiente narrador."
Sobra un "que" en esta línea "...que por que nunca habían oído hablar de ella."
Solo hay una parte confusa, cuando ella dice que fue un accidente, pero al final dice que fue su padrastro (que llegaba borracho). Yo cambiaría lo "accidente" del párrafo de tu profe.
Congratz, ojalá sigás publicando.
Gracias por la retroalimentación, si me gustaría mejorarlo. He notado que tengo ciertos "problemas" con algunas recurrencias en la utilización de palabras, que a veces ralentizan el ritmo de la lectura. Lo tendré en cuenta para las futuras publicaciones
Eliminarmuy bueno David, yo también me sorprendí, te dejo anotaciones que hice mientras leía:
ResponderEliminar“que desde que tiene memoria siempre estaba ahí”: creo que es una incoherencia en tiempos, si estás hablando en pasado, este verbo debería ser tuvo
igual, yo mantendría la formalidad del lenguaje que tenés desde el principio y que a veces se te va, por ejemplo
"La noche estaba ya muy avanzada, los ruidos propios de una gran urbe hace rato habían cesado" ese "hace rato" es muy coloquial, podrías cambiarlo por "habían cesado hace mucho, igual pasa con la palabra rumba, aunque admito que es mi opinión, más que nada
finalmente, la frase final tiene un error clásico: "Era mi madre!" debés poner el signo de admiración que abre las frases, igual el de interrogación, aunque no hay acá, ese es solo dato