Ante esta aparente derrota que hubiera descorazonado a
cualquiera, Hikari salió adelante, la férrea decisión que la caracterizaba no
la dejaría renunciar a lograr su propósito. Kai y Hikari entraron al lugar con
mucho cuidado, revisando cada habitación y buscando alguna pista que los
condujera a Taiga o develara al menos en que estaba metido. La casa que desde
el interior parecía enorme, se componía de varios cuartos y jardines internos
deteriorados por el abandono. La búsqueda se complicó al momento de atravesar
una habitación en la que encontraron una trampa, evitada gracias a la mirada
penetrante e inquisitiva de Kai.
Después de evitarla continuaron con la búsqueda y una vez
que encontraron la primera trampa, las siguientes habitaciones se encargaron de
ofrecerles más, unas más difíciles de ver que otras, pero cada vez más arduas
de sortear. Era claro que estaban ahí para disuadir a los curiosos de avanzar
más. Finalmente se encontraron sorpresivamente con un foso de picos en el que
casi caen, por poco lograron salir ilesos de la trampa pero no pudieron evitar
entender que era casi imposible continuar sin las herramientas adecuadas.
El lugar y las circunstancias eran claramente sospechosas,
pero la noche caía al tiempo que sobre los hombros sentían el cansancio y la
presión de las pruebas de la mañana. Al no estar preparados para esto
decidieron no avanzar más, una cosa era tener un propósito y otra ser negligentes,
la búsqueda tendría que esperar y tal vez era hora de una confrontación, en una
situación como esta, la sinceridad sería preferible al descuido. Es así como
Kai y Hikari emprendieron el camino a casa, un poco decepcionados por no
cumplir su propósito, pero en el fondo, contentos de no irse del todo con las
manos vacías, pues algo definitivamente olía mal en este asunto.
Anochecía en Rokugan cuando retornaron a la casa de té, la
larga caminata despejo un poco la mente de Hikari, permitiéndole en su cabeza
juntar las palabras que le diría a Taiga. Al llegar a la habitación encontró
que Taiga ya había regresado, en su habitación la luz de las lámparas de aceite
dibujaban su silueta contra las paredes de papel, ella se arrodillo frente a la
puerta y algo así se dijeron esa noche:
- Taiga sama, perdone mi franqueza pero su comportamiento
sigue interfiriendo mi labor como escolta. ¿Podría tenernos en cuenta al
momento de salir?, es nuestro deber mantener su seguridad.
- Hikari san, en este momento estoy muy ocupado para atender
semejantes nimiedades, mis asuntos privados son mi problema y en cuanto a la
seguridad, la ciudad del Castillo del Cruce de los Caminos está bien
custodiada, mi integridad no corre peligro. Creo que no tengo que recordarle
que no le debo explicaciones sino a mis superiores.
- Taiga sama sabe que solo cumplo con mi deber y me preocupo
por cumplir con las obligaciones con las que me he comprometido.
- Suficiente, en este momento estoy muy ocupado. Debería
mejor preocuparse por no meterse en problemas como lo hizo el día de ayer. Si,
como ve ya me he enterado de su pequeña aventura. Ahora déjeme solo.
La conversación había rayado el límite de lo descortés, así
que para evitar una falla en la etiqueta Hikari prefirió ceder, pero solo por
el momento. Se retiró a su cuarto y prefirió descansar esa noche, pues la
prueba de mañana exigiría toda su concentración. Si no sacaba de su cabeza sus
preocupaciones un paso en falso podría traer la vergüenza y el deshonor sobre
su cabeza. De todas formas sin pruebas solidas no podía hacer ningún tipo de
acusación a Taiga, para nadie era un secreto que la forma más fácil de caer en
desgracia era acusar a un samurái sin pruebas y más si ese samurái es tu
superior.
A la mañana siguiente repitiendo el proceso de días
anteriores, los delegados pasaron por los samuráis a sus respectivos
alojamientos y los llevaron al lugar de la siguiente prueba. Esta vez un enorme
dojo de brillantes pisos de madera fue el sitio escogido, las paredes estaban
adornadas con detalladas pinturas en tinta negra, algunas tablas con elaborados
y profundos Haikus, armaduras y grabados en las gruesas columnas de madera. Los
participantes fueron separados en grupos, donde se les explico las
características de la prueba, que en este caso sería duelo de espadas. En uno
de los lados del dojo ocupaban su lugar los jueces, que con sus ojos
penetrantes siguieron paso a paso cada combate.
Cada Clan mostró lo mejor de sus artes marciales frente a
los espectadores, jueces y demás participantes a los que casi se les detenía el
corazón en aquel momento que parece eterno, donde dos samuráis se miden
mirándose fijamente los unos a los otros, calculando la fuerza de su oponente,
buscando una abertura en su defensa o una falla en su postura. Uno a uno los
pares de participantes midieron fuerzas y cruzaron espadas, para Kai fue una
gran oportunidad de probar su destreza y observar las habilidades de sus futuros
oponentes. Al final no hubo sorpresas, porque todos sabían que los mejores
duelistas de Rokugan eran los Kakita del Clan Grulla, su precisión y rapidez
una vez más le permitió llevarse la victoria.
Rodri, creo que debés darle un vuelco a la narración y dejar de meramente describir lo que pasa, sería mucho más interesante profundizar en las tensiones, miedos y frustraciones de los personajes, sé que es difícil, porque no son tuyos, pero enriquecería mucho la historia, se nota mucho en esta entrada cuando narrás la casa llena de trampas, la descripción es tan vacía de sentimientos, que a pesar de que seguro fue un momento intenso, pasa desapercibida.
ResponderEliminarEstoy de acuerdo manu en que podría darle más emotividad al asunto, pero por otro lado no estoy de acuerdo cuando dices que la descripción esta vacía de sentimientos. Si me tome en serio lo que me sugirieron de profundizar en los personajes y poco a poco lo iré haciendo.
EliminarLo que me tiene pensando es que desde el inicio la intención de este escrito fue registrar lo sucedido en la partida de 5 anillos, de acuerdo a eso he ido trabajando y con eso en mente escribo. Gracias a ustedes he mejorado mucho mi redacción y ortografía, cosa que les agradezco mucho, además me han permitido darme cuenta que he tomado las decisiones correctas a lo largo de mi partida y de la escritura para dar un ambiente psicológico de x o y tipo a mis jugadores, uno que tal vez no sea el más entretenido, pero seguramente es el camino para empezar a darle un ambiente más rico a mis futuras partidas, en las que pueda ofrecer algo más parecido a una experiencia y menos una simple tarea por hacer.
Yo creo que darle más importancia al torneo sería muy bueno, por ahora parece solo un evento paralelo y no el combustible que puso a andar la historia.
ResponderEliminarHas mejorado mucho los errores de ortografía que tenías al comienzo, congratz!
Me gustaría que cogieras todo (cuando terminés), le hagás una revisión y me la pasés. Vas a ver la diferencia entre las primeras y últimas entradas y va a ser más disfrutable todo el cuento.
PD. todo el día he tratado de publicar, pero parece que solo puedo desde mi pc, yo salgo muy temprano los viernes, así que mis comentarios, cuando no los haga el jueves, los haré el viernes (sábado) en la madrugada
Pues a mi me parece que alguien nos debe unas cervezas XD
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