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miércoles, 15 de octubre de 2014

3 minutos y un hueco en la barriga



No he visto ningún túnel iluminado, ni a mi abuela extendiéndome su mano y sonriéndome con todos sus dientes, ni un jardín lleno de gente en batas blancas ni una reja dorada, ni bebés rechonchos revoloteando por el cielo con diminutas alitas blancas, ni supermodelos en toga con largas espadas de fuego, no he visto a un gigante de barba blanca que me saludaba por mi nombre, no he descubierto que nunca había visto en colores, ni que nunca había sido tan feliz, no siento la luz que no da pie a las sombra que cuentan las historias.

Y cómo me hubiera gustado haberlos visto, ¡realmente extraño a mi abuela! Pero mi muerte es mucho menos poética, mucho menos romántica, mucho más…pendeja. Todo empieza cuando te metes por el callejón equivocado a la hora equivocada y todo termina cuando aparece una rata y crees que las 5000 horas de videojuegos y 677 trofeos que tenés en tu cuenta de Play te dan algún tipo de poder, además de unas hemorroides antinaturalesy un nivel de colesterol que compite con los niveles de radiación que emiten los pedos de Hulk.

Así que el final heroico que siempre imaginaste tener en tu vida se convierte en una escena más bien cantinflesca de tu cuerpo, tirado boca arriba sobre lo que estás seguro es un bollo humano, con un condón usado muy cerca de tu cara y tus manos sosteniendo el mango del puñal que tienes metido entre las tripas. Todo esto acompañado de una moderada agonía que se siente como tratar de mantener 3 burritos en el estómago para no cagarte frente a tu novia en el cine. afortunadamente todo termina unos segundos después y te olvidas de todos y de todo.

Ojalá.

La verdad es que esos 3 minutos que se demora tu abdomen en llenarse de tu propia mierda y tu sangre en salir con esas ganas que tiene la sangre de untar todo lo que tiene a su alrededor, son los más largos de tu vida, y bueno, ya que son los últimos, no es algo tan malo.

Mis tres minutos han sido bastante aceptables, no diré que repetiría la experiencia, pero no fueron peores que una visita al dentista o un mal viaje por ácidos comprados en la tienda de una estación de gasolina. Y viendo el lado positivo, los pensamientos y recuerdos son especialmente vívidos, imagino que por la pérdida de oxigeno que hace que el cerebro entre en pánico.

Así que ¿qué hace uno con sus últimos 3 minutos de vida?


Pude imaginar con absoluta precisión una larguísima escena de sexo tipo película indie, con un par de nenas a quienes nunca fui capaz de decirles lo que quería hacerles, y que por ser mejores amigas, nunca pude imaginar separadas, tuve  tiempo de sentir el agua tibia de la piscina del colegio e imaginarme bañándome completamente desnudo con mi maestra de 5to, que tenía el pelo largo y rizado y un par de tetas que nunca cupieron por completo en su blusa. Tuve el tiempo para protagonizar un ánime en full HD, en el que salvo al mundo con poderes que dejarían a Gokú llorando lágrimas de Sayan fase 5, mientras yo rodeado de chicas tipo hentai, me como a su mujer. Tuve el tiempo para hacer todo eso… pero solo se me ocurrió dictarle una entrada nueva entrada del blog a mí teléfono.

Teniendo en cuenta que acabo de ver que la rata que me apuñaló está volviendo, probablemente a recuperar la reliquia familiar que me dejó guardada en el ombligo y que seguramente su teléfono no tiene 4G, ni cámara frontal panorámica para mejores selfies, debí haber gastado mejor mi tiempo.

2 comentarios:

  1. Interesante historia Manuel, muy a lo belleza americana, solo que más comica. Aquí unas cuantas observaciones:
    “no he descubierto que nunca había visto en colores”, podrías trabajar sobre este párrafo?, cuando se lee, da la sensación de una doble negación.
    “un nivel de colesterol que compite con los niveles de radiación que emiten los pedos de Hulk.”, podrías buscar un sinónimo de nivel para reemplazar en la oración.
    “pero solo se me ocurrió dictarle una entrada nueva entrada del blog a mí teléfono.”, la palabra entrada esta repetida.

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  2. Este tipo de escritos ganan color cuando tienen precisión científica, los 3 minutos de los que hablás y los efectos durante ellos suenan inventados, esa parte casi no me convenció. Es difícil morir de una sola punhalada (no es claro si le pegó varias) y es muy probable que si la herida causa la muerte, esta sea lenta.

    Es curioso que las cosas en las que le hubiera gustado pensar sus tres minutos sean fantasías sexuales, tal vez podrías darle un poco más de carácter al personaje poniendo otras cosas (sexo, desarrollar un videojuego, ganar un partido de fútbol).

    En ese párrafo hay algo raro con los "pude", de entrada se siente como "pude y lo hice" para al final decir que no. Sé que está bien, pero puede ser confuso. Qué tal "hubiese podido"?

    En cuanto a la redacción, has estado redundando mucho últimamente, como si hubieras bajado la guardia.

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