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miércoles, 22 de octubre de 2014

El gran final, parte 1


Los sonidos son repetitivos y alargados, la melodía se distorsiona con notas bajas introducidas en medio de un compás, pretendiendo simular los errores de reproducción de los equipos de audio de la vieja época, la cadencia es repetitiva y es seguida por el ritmo de las luces y estimuladores neuronales de transmisión pública. Las personas se mueven siguiendo los impulsos eléctricos que reciben directamente en su sistema nervioso, mientras la velocidad de giro del asteroide cambia, para hacer variar la gravedad percibida por quienes no están desconectados por completo de los estímulos sensoriales de sus cuerpos.

Para Kay Ji cada paso es un punto de quiebre, se mueve entre la multitud con una calma tensa, mientras la inteligencia artificial que la acompaña escoge con cuidado cada estímulo que recibe su cuerpo, analizando, al mismo tiempo, transmisiones hechas en los canales públicos de datos y las frecuencias sonoras, lumínicas e incluso táctiles del asteroide que desde hace un par de giros es el club más popular del Sistema Solar Interior.

-La gravedad cambia una vez más-, el IA informa  con vos  monótona a Kay,  -esta vez se ha reducido de un 1.3g a un 0.3, y el análisis de las capacidades del reactor del asteroide indica que el próximo cambio tendrá que ser en 5 minutos, aumentando a 1.5, para mantener la fatiga de materiales al mínimo- la mujer introduce la mano en al bolsillo interior de su chaqueta y siente la empuñadura de su arma de proyectiles, que se activa al contacto con el usuario autorizado y envía mensajes a través de los implantes oculares: tipo de munición deseada, tipo de resultado esperado, materiales del entorno y advertencias de las leyes aplicadas en el sitio. Kay aleja los pensamientos de balas volando en una asteroide que flota en el espacio, de su cabeza, mientras la conexión con su arma se interrumpe al alejar su mano del mango.

El grupo de robots humanoides encargados del primer anillo de seguridad de Miriam Dalarconne es visible desde la entrada a la sección VIP, que es iluminada por grandes ventanales a través de los cuales se pueden ver las tormentas eléctricas de Venus, que abarcan distancias equivalentes a contenientes enteros de la Vieja Tierra, y que mantienen la atmósfera en movimiento constante. Estos paneles en realidad no son transparentes sino que proyectan imágenes en tamaño real de Venus, captadas por cámaras desde el casco exterior de esta sección creando un ambiente surrealista, donde los brillos rojos impregnan todo el ambiente y a todas las personas, que ahora conversan en todos los idiomas conocidos y algunos extintos.

Kay Ji se abre paso entre un grupo de Dispares que habitan cuerpos alterados al punto de no parecer humanos, cada uno cuenta con un número impar de extremidades, que salen de partes aparentemente aleatorias y algunos de ellos incluso han modificado la posición de sus cabezas, para que estén sujetas a un largo cuello que surge de la parte inferior del cuerpo, semejando una cola primate.

Los campos electromagnéticos que usan los Dispares para mantener el intercambio de datos y personalidades, dejan a Kay Ji un momento a merced de los estímulos sensoriales de la habitación, lo que la hace detener su marcha en medio del grupo y asombrarse por la sincronía perfecta de la música que suena en todas las frecuencias del espectro con el ritmo de las tormentas venusinas y las mareas de tonos rojizos que envuelven a todos los usuarios del VIP. Kay ji reacciona, al sentir los centros de placer de su cerebro estimularse por primera vez en 3 años, con pequeños orgasmos que se sincronizan a este palpitar constante de personas, luces, sonidos y máquinas. Kay Ji recuerda las semanas enteras que pasó conectada a un estimulador neuronal sintiendo que Pak Hamza aún estaba con ella.  Por un momento que parece una eternidad desea permaneces allí, paralizada en medio de ese vacío que es al mismo tiempo un todo, en el que los Dispares son familia.

2 comentarios:

  1. Buena historia de ficción manu, me parece que está bien ambientada y el lenguaje científico le da verosimilitud al relato. Siento que le falta un poco de desarrollo a la historia de manera que el remate de la historia tenga mucho más peso. Podrías usar el recurso del flash back para darle fuerza al recuerdo de Pak Hamza. De resto que pareció entretenido.

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  2. Escribo esto por tercer vez, seré conciso: planteaste bien el ambiente, si planteas bien los personajes te va a quedar muy bacano.
    Hay varios typos.

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