Hace
unos años estaba enganchado a un programa que se llama Bullshit. Un espacio
presentado por dos magos de Las Vegas especialistas en crear ilusiones y después
explicar cómo lo hacían, en el programa ellos presentaban cada semana
argumentos en contra de una creencia específica que ellos consideraban, era
mierda (de ahí el título).
No
vale la pena profundizar en quiénes son o por qué tenían méritos para estar
ahí, después de todo, me parece, cualquiera tiene derecho a ser escéptico y la
verdad es igual de cierta viniendo de un mendigo o de un presidente. Basta con
decir que entre los muchos temas que Penn Y Teller decidieron calificar como
“mierda” se encontraban los televangelistas, las prácticas esotéricas, la
medicina alternativa y otros, mucho más polémicos, (o menos polémicos, según
como se entienda) como el reciclaje y grupos como Green Peace.
Toda
esta introducción va a que a mí me gustaba el programa, lo veía con regularidad
e incluso bajé un par de temporadas con mi no muy buena conexión a internet de
la época, hasta que un día, casi al final de un programa cuyo tema central
habían sido los derechos de los animales y la organización PETA, el anfitrión,
Penn Jillette; un tipo ya famoso por ser actor de reparto en varias películas y
el invitado ocasional en Shows dirigidos a personas de mentalidad liberal,
dijo: “I would kill all of the chimpanzees in the world with
my bear hands if it would save the life of one homeless
junkie dying of AIDS" (yo mataría a todos
los chimpancés del mundo con mis propias manos si eso salvara la vida de un
mendigo drogadicto que está muriendo de sida).
Esa
afirmación me golpeó en el instante que la escuché. Hasta ese día podía decir,
sin duda, que me consideraba un humanista y eso nunca había entrado en conflicto
con mi amor por los animales. Pero el dilema que planteaba Jillette en su
comentario editorial, me hacía dudar. Lo primero que pensé es que tal vez fuera
un argumento trampa, pero no, ciertamente en este mundo hay gente que cree que
la vida de un gamín con sida es más valiosa que la de todos los chimpancés juntos,
tal vez Jillette no exageraba y él fuera uno de ellos.
Entonces
si esta gente existe y yo claramente no soy uno de ellos, ¿me hago al otro
lado, Con los fanáticos que queman campamentos de leñadores y ponen trampas a
los cazadores para que se rompan las piernas? ¿me uno a los imbéciles que, como
la dueña de PETA, prefieren que miles de personas mueran de cáncer a que se
hagan investigaciones sobre drogas que pueden curar esta y otras enfermedades,
en animales?
Como
siempre y como casi en todo, el punto donde estoy no es fijo, sino más bien
como una balsa que flota en las aguas de la opinión (oh, la poesía): claramente
las ballenas azules, los delfines, los pandas y los elefantes me parecen más importantes
que el tipo que huele a mierda (no es una expresión, literalmente huele a
mierda) y me pide monedas cuando voy a la panadería cerca de mi trabajo, pero
del mismo modo (y en sentido contrario) creo que no toda la vida animal es
necesariamente sagrada, por ejemplo no espero (ni quiero) que dejen a las
suculentas vacas en un refugio para nunca más ser sacrificadas, ni que le
otorguen condición de refugiados a los deliciosos marranos, Así que me bamboleo
entre ecoterrorista, fascista, animalista y carnívoro.
Sé
que entrar en el campo de la discusión desencadenaría un interminable
intercambio de argumentos y esa no es mi intención, la verdad no pretendo
imponer mi punto de vista, aunque sí me gustaría saber qué opinan quienes lean
este artículo al respecto. En mi caso, el comentario de Jillette me hizo caer
en cuenta de que yo no creo que la vida de nadie valga más que la de toda una
especie, es más, la vida de algunas personas no vale ni siquiera lo que vale la
vida de un animal en particular, y aunque ese punto suena polémico, yo no
sacrificaría ni a uno de mis perros por salvar a un gamín drogadicto que muere
de sida.
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarInteresante artículo de opinión Manuel, aunque creo que le falta desarrollo. Sería muy atractivo que lo hubieras construido con argumentos sólidos sobre por qué piensas esto o aquello, ya que inicias bien con la construcción del argumento pero poco a poco pierdes fuerza al recurrir en los últimos párrafos a aquello “que no te interesa discutir y simplemente escuchar la opinión de otras personas”. Creo que esa discusión que propones, sería más interesante si plantearas con más fuerza los puntos dicotómicos sobre la discusión de hombres o animales.
ResponderEliminarAquí un par de observaciones:
“No vale la pena profundizar en quiénes son o por qué tenían méritos para estar ahí, después de todo, me parece, cualquiera tiene derecho a ser escéptico” (considero que sobra la coma y si tu intención es que quede constancia que es solo tu opinión, la podrías poner entre paréntesis o guiones.)
“e incluso bajé un par de temporadas con mi no muy buena conexión a internet de la época, hasta que un día, casi al final de un programa” (¿El mismo recurso?, sugeriría la solución mencionada anteriormente.)
Internet es con mayúscula.
Tenías razón, la entrada está muy floja desde el punto de vista de la redacción.
ResponderEliminarParece que no la hubieras editado, sino que dejaras tal cual lo que te va saliendo. Encuentro muchísimas cosas que sobran y que le quitan profesionalismo al artículo, te voy a nombrar varias de ellas:
...
...
No pude. Me tocaría reescribir todos los párrafos para mostrarte las redundancias. como lo innecesario de "programa" y "ellos" la segunda vez en el primer párrafo.
segundo intento:
"después de todo, me parece", "Basta con decir que entre los muchos", "(o menos polémicos, según como se entienda)", "Toda esta introducción va a que a mí", "con mi no muy buena conexión a internet de la época", "Esa afirmación me golpeó en el instante que la escuché", "Hasta ese día podía decir, sin duda, que me consideraba", "Lo primero que pensé es que tal vez", "Entonces si", "Como siempre y como casi en todo" (wtf!), "sino más bien", "(no es una expresión, literalmente", "pero del mismo modo (y en sentido contrario) creo que", "por ejemplo no espero (ni quiero) que", "Sé que entrar en", "la verdad no pretendo", "aunque sí me gustaría saber", "En mi caso", "de que yo no creo que", "" y aunque ese punto".
Todo eso sobra, o podría decirse de una manera más segura. Utilizás tantas palabras tratando de hacer entender que es tu opinión, que te olvidás que ya sabemos que es tu opinión. Decila seguro de vos mismo.
Por otra parte, hay varias comas que podés volver puntos seguidos, incluso arrancas con mayúscula después de ellas.
En cuanto al contenido en sí, yo sacrificaría a toda la humanidad. Punto. si pudiera, nos desaparecería y dejaría que la naturaleza siguiera su curso.
Por último, pensá en la necesidad de las siguientes palabras (terminadas en "mente"): Ciertamente, Claramente, Claramente, Literalmente, Necesariamente. Cuales sobran? cuales pueden decirse de otra manera?
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