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miércoles, 29 de octubre de 2014

Primera parte-Capítulo 3. La hoja seca en la cabeza del mapache.



El sol se oculta nuevamente en ese horizonte lejano y me pregunto si mañana lo volveremos a ver, solo me resta esperar el resultado de mis acciones aunque no me arrepienta de nada, porque como Rokugani sé, que la vida de un hombre no es nada en comparación con la vida de todos los habitantes del imperio. Pude ver el fuego en los ojos de Hikari y kai el día en que los conocí, el fuego de aquellos hombres y mujeres que han dado la vida por Rokugan, para que la mañana se levante al final del conflicto. Y ese fuego no se apagó aun después de aquel encuentro con la muerte, aun lo podía ver en sus ojos cuando me contaron lo que les sucedió en aquel valle.

Lo cierto es que al llegar de nuevo a la ciudad y ver la poca importancia que le dieron las autoridades al asunto, Hikari y Kai no pudieron evitar sentir nuevamente que algo estaba mal, era un sentimiento que los sobrecogía y sentían que no era nuevo. Fue algo difícil de evitar pero las reglas son las reglas y un samurái debe confiar en aquello que el orden celestial dicta, así que simplemente atendieron sus heridas en el templo más cercano y se dispusieron a descansar en sus habitaciones, pues las pruebas del torneo estaban próximas.
   
Un poco entrada la noche fueron llamados a una de las habitaciones privadas de la casa de té, donde se entrevistaron con un magistrado que les pidió relatar de nuevo aquellos sucesos extraños en los que participaron. Después de tomar nota atentamente de cada detalle, el magistrado partió para iniciar una investigación de los hechos. Finalmente el sueño empezó a vencerlos en un día de aventuras, asares,  visiones de horror y muerte. Todos se retiraron a sus habitaciones y el cuerpo gano la batalla sobre la mente preocupada, arrojándolos al mundo de los sueños donde los azares del día se visten con otras formas y colores en el olvido del sueño profundo.

Al día siguiente los representantes de clan fueron convocados a la primera prueba, siendo recogidos en el alojamiento como la vez anterior por los delegados del torneo, quienes los llevaron al lugar del evento. Se organizó la prueba en los terrenos de un antiguo dojo a las afueras del castillo, asignándoles turnos a los participantes por sorteo. Dos por Clan dieron muestra de sus habilidades con el arco, mediante proezas de concentración y destreza al golpear tres blancos con distintas dificultades y mecánicas. Finalmente el arquero Mantis de la familia Tsurushi se impuso sobre los demás competidores, aunque casi fue derrotado sorpresivamente por Hikari.

Los grupos regresaron a sus lugares de descanso, al llegar a la casa de té Kai observo a dos sujetos enmascarados en una de las salas privadas, personajes que entraron luego a las habitaciones de los Fénix. Taiga hizo salir de la habitación a Hikari y sus otros compañeros para conversar a solas con los enmascarados, después de un rato salieron y se perdieron de vista. Taiga también recogió algunas cosas y salió de la casa de Té. Por su parte Hikari ya estaba casi al límite, esta vez se propuso no perder de vista a Taiga, así que lo siguió con ayuda de Kai.

Durante algunas calles lo tuvieron a la vista, pero en algún momento al pasar por el gentío del mercado lo perdieron. Buscaron en la zona donde lo perdieron, y después de un rato lograron por un golpe de suerte verle entrar en una casa un poco escondida entre una calle muy angosta, lugar al que llegaron con mucho cuidado. Al llegar a la puerta se anunciaron sin recibir ninguna respuesta, Kai abrió la puerta y juntos pudieron contemplar el interior vacío de la casa, en donde no se veía una sola alma ni rastros de haber sido habitado por alguien en un par de años.               

2 comentarios:

  1. la historia progresa, aunque de nuevo siento que por el bien de la crónica, debés dividir tus relatos en segmentos donde pase algo, eso hace más entretenida la lectura.

    creo que deberías profundizar en la personalidad de los personajes, qué sienten, cómo su trasfondo afecta lo que perciben y cómo actúan, hasta ahora más allá de haberse enfrentado a un bicho y de seguir las normas, no podría decir nada de la personalidad de ellos y ya llevamos varias entradas.

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  2. Está chévere, pero siento que para este momento ya deberías haber avanzado la trama un poco más. Vas mejorando el estilo y se van corrigiendo casi todos los errores de ortografía (aún falta).

    Keep going

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