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miércoles, 5 de noviembre de 2014

El gran final, parte tres


El espacio es casa, el espacio es hogar, el espacio es lo más parecido a la profundidad del mar que yzock, alguna vez, experimentará.

Yzock flota muy cerca del casco exterior del Asteroide, casi nadando a través del vacío del espacio. Sus tentáculos tocan suavemente las estructuras y con ellos controla la dirección de su movimiento, puede sentir el frío absoluto, que mataría cualquier organismo que no estuviera acostumbrado, como él a las temperaturas bajo cero del océano ártico.

Yzock cree que la tensión que lo invade es producto de su memoria genética, que el océano de la vieja tierra lo llama desde el interior de cada célula de su cuerpo, que la conciencia que ahora posee, por ser un pulpo al que los humanos han ”emergido” no lo salva de sentir como cada segundo que no está rodeado de su todo líquido, es un siglo en un mar de nostalgia.

Mientras enrolla su apéndice en un saliente del casco, Yzock se sorprende al repasar lo que acaba de pensar, razona un segundo en lo que significa “mar de nostalgia”, ¿de dónde pudo haber sacado esa expresión?  ¿Dónde la oyó?  Y si es suya, ¿cómo llegó a construirla? Yzock quiere reír, entiende lo que reír significa y sabe cómo hacerlo, por haber visto a Charista y a Kay hacerlo miles de veces, mientras preparaban este pequeño mandado, pero deformar su boca en algún tipo de mueca no le genera nada, más que saber que puso en uso la información vacía de una conducta implantada.

 Sosteniéndose en 4 de sus extremidades, para conseguir estabilidad, Yzock apunta el cañón de plasma a través de una de las diminutas puertas de servicio que el esquema señala como debilidades estructurales del casco del muelle. Los gritos de Kay que no ha logrado aún salir de la zona VIP y los frías actualizaciones de estado de Charista, que aún no escapa de la simulación renacentista en la que debía asumir control de los drones de vigilancia, han dejado claro que el éxito de este “paseo en el campo” depende de este Pulpo de 4 metros, color púrpura que  se pregunta si debería empezar a escribir poesía.

Kay no puede ver las emisiones de energía de las armas que destruyen sin esfuerzo los muebles a su alrededor, el calor es sofocante y con los años y la experiencia ha aprendido a saber cuándo han estado a punto de atinarle, esta vez, han estado muy cerca de freírla por completo en varias ocasiones. La gran mesa metálica en la que se ha atrincherado vibra al rojo vivo por los continuos impactos y ya tiene suficientes agujeros para que ella pueda asomarse sin dejar descubierta su cabeza. La piel de su brazo izquierdo aún burbujea con la último roce de plasma, un poco más y lo hubiera perdido, su AI ha suprimido el dolor pero está muy ocupada actualizando en tiempo real las variables de sobrevivencia y atendiendo las demás heridas para bloquear sus receptores olfativos, el olor de la carne chamuscada la inunda y la desorienta. Kay sabe que pronto todo terminará de una forma o de otra.

Charista acaba de decidir mandar a la mierda esta metáfora y todo este mundillo, sabe que su reputación en las comunidades virtules sufrirá un duro golpe y que  terminará bloqueada en varias de las más importantes, pero en este momento, todo le importa un pimiento. Los íconos que representan a los drones caballero están tras una barrera que ahora bloquean 10 o 15 súbditos del maldito imbécil que creyó que su avatar  era presa fácil, Saca de su bolsa una pequeña esfera  y la enciende, usando uno de esos comandos que están prohibidos en media red y que la otra media solo admite conocer con cierto recelo. El paisaje soleado y húmedo se tambalesa, los íconos pierden su imagen y todos los que están inmersos en este torneo medieval se miran aterrados mientras de las manos de esta pequeña mujer con rasgos latinos, emergen rayos de energía que destruyen todo lo que tocan, borrando por igual personalidades construidas a lo largo de años, scripts de asientos, mesas, caballos y árboles.

-Si vamos a irnos al infierno, hagámoslo con estilo- le susurra a Kay, quién le contesta con una sonrisa mientras recarga sus armas y le quita el seguro a la vieja granada de fragmentación que hasta ahora solo era un amuleto.

2 comentarios:

  1. Haaaaaa, ahora si. Muy interesante y entretenida la historia, lastima que sino vienen las tres juntas se pierde el golpe de la construccion no lineal del relato. Me gusto, ahora unas observaciones:

    -“aún salir de la zona VIP y los frías actualizaciones de estado”. Las frías…
    -“y la experiencia ha aprendido a saber”. La experiencia, ha aprendido…
    -“las demás heridas para bloquear sus”. Heridas, como para bloquear o heridas, para bloquear.
    -“a inunda y la desorienta”. La inunda y desorienta.

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  2. Sigue chévere la cosa, te recomendaría cambiar el orden en el que presentás los hechos (en las 3 entradas) . Te recomendaría el siguiente orden:

    1. Mostrar todo acerca del entorno y la ambientación.
    2. Presentar y profundizar los personajes.
    3. desarrollar la acción.

    No una cosa en cada entrada, pero si en ese orden.
    Quedo pendiente del desenlace.

    PD. todo el día he tratado de publicar, pero parece que solo puedo desde mi pc, yo salgo muy temprano los viernes, así que mis comentarios, cuando no los haga el jueves, los haré el viernes (sábado) en la madrugada

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