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martes, 23 de septiembre de 2014

Continuación capitulo 1.Raíces retorcidas de cerezo.

Mientras tanto sentado en la parte trasera de la carreta, Akodo Kai contempló el camino que dejaba, a medida que los campos de cultivo  y las tierras de sus antepasados quedaban atrás. Con recelo buscaba en el camino, y a veces a su alrededor, la presencia de su ancestro muerto Akodo Yûsei, que lo asechaba desde que tenía memoria. Kai siempre recibía palabras severas de este y gestos de desaprobación, como si sus esfuerzos nunca fueran suficientes. El único recuerdo grato que tenia de él, fue la fugaz mirada cargada de orgullo que le dedicó, al sobrevivir su primer combate en las llanuras de la batalla. Pero desde ayer no lo sentía y eso lo tenía inquieto, ya fuera por costumbre o por significar un mal presagio, su ausencia lo perturbaba. Para calmarse se dedicó a estudiar el terreno que le rodeaba, a conocer más a fondo las capacidades de sus compañeros y a enterarse un poco del lugar al que se dirigían, pues parte de ser un Akodo, es prepararse y anticipar los movimientos de sus contrincantes.
   
En la tarde del primer día de viaje, Kai vio el sol ocultarse en el horizonte, mientras Shiba Hikari  después de un breve desvió, abandono el camino imperial para abordar un bote en las costas de la vía del emperador. Fue toda una sorpresa para ella, después de todo, eran muchas nuevas experiencias en un tiempo muy corto, que al final parece que fue el límite para ella, la nave que no dejaba de ir y venir en su largo trayecto sobre las olas, acabó con la firmeza de su estómago y sus rodillas. Pasó la mayor parte del viaje devolviendo todo lo que comía, aun después de dejar atrás las torres del Amanecer y el Atardecer en las costas de la Ciudad Imperial, su condición no mejoro.
  
Después de varios días de viajar por las costas de Rokugan, los cuatro miembros del Clan Fénix desembarcaron en la ensenada de la Hija Perdida, su destino se encontraba a un par de días de camino. De aquí en adelante para los dos grupos el viaje fue un tanto relajado, tranquilidad que se rompió para los Fenix al encontrar un hombre moribundo, que alguien vio al notar un brazo saliendo de los arbustos del lado del camino. Las ropas de este estaban sucias y trajinadas, cuando los Fenix se acercaron a investigar, trataron de darle los pocos cuidados médicos con las cuales contaban, en ese momento de su manga hecha  casi jirones cayó una carta, que fue recogida por el representante encargado de los Fenix  Isawa Taiga, este la observó y tratando de esconder de su rostro un gesto de preocupación o sorpresa, guardo la carta.
    
El hombre murió mientras lo atendían, no pudiendo hacer más, lo dejaron fuera del alcance de los animales y retomaron el camino con la esperanza de encontrar a los guardias Imperiales, de forma que se enviaran Etas a encargarse del cuerpo. Esperanzas que no duraron mucho al encontrarse unas horas después, con una enorme fila de otras carretas y pequeños carros empujados por campesinos. Taiga bajó de la carreta, observó el gentío y buscó uno de los Budokas que trataban de mantener el orden, sus compañeros no escucharon que dijo pero pudieron imaginarlo, al ver al Budoka salir corriendo y después por un lado del camino pasar algunos samuráis a caballo.

Hikari miraba de lejos a Taiga,  tratando de no perderlo de vista. Ella sabía que era su deber estar pendiente de la protección de él, al ser su superior y el representante encargado, pero no quería permanecer al lado de alguien tan petulante y rudo como le había demostrado ser en el transcurso del viaje. De repente una presencia que se acercaba le llamo su atención, era Akodo Kai, que le dirigía un formal saludo y le preguntaba si sabía algo de la situación. Hikari al estar tan ignorante del asunto como lo estaba y al ser un poco obtusa, simplemente saludo, respondió que no sabía y volvió a mirar hacia donde estaba Taiga. Con la mirada ella lo busco entre la gente, pero él ya no estaba, y creo que no sería ni la primera ni la última vez que desaparecería de su vista en un instante. 

2 comentarios:

  1. Rodrigo, la trama comienza a tejerse y arrancás a darle profundidad a los dos protagonistas, pero hay demasiadas cosas por corregir como para poder leer de seguido y dar una opinión acertada. Te dejo con mis comentarios:

    "Akodo Kai contemplo" tilde en la "ó".

    Tenés la palabra "antepasado" muy seguida en el primer párrafo. Tal vez "ancestros" la primer vez quede mejor.

    "Con recelo buscaba en el camino, y a veces a su alrededor la..." el "y aveces a su alrededor" es una adición, debería llevar coma cuando termina.

    "El único recuerdo grato que tenia de él, fue fugaz mirada cargada de orgullo que le dedico, al sobrevivir su primer combate en las llanuras de la batalla. " te reescribo esta parte con 4 errores que hay:

    El único recuerdo grato que tenia de él, fue LA fugaz mirada cargada de orgullo que le dedicÓ al sobrevivir su primer combate en las llanuras de la batalla.

    "...dirigían, porque un buen Akodo siempre se prepara y anticipa los movimientos de sus contrincantes." Yo le quitaría el porque y lo haría una frase por sí sola ". Un buen Akodo..."

    No me gusta esta parte "cosa que al final parece que fue".

    "acabo con la firmeza" tilde en la "ó".

    "Ella paso la mayor parte del viaje devolviendo todo lo que comía, aun después de pasar las torres del amanecer y el atardecer en las costas de la ciudad imperial, su condición no mejoro." Siguen faltando las tildes de las "'o", además tenés un "pasar" y un "pasó" muy juntos.

    Estás nombrando lugares claves: La vía del emperador, la ensenada de la hija perdida, creo que deberías usar mayúsculas porque son nombres propios.

    En el párrafo donde encuentran al hombre herido, no me gusta como pusiste las comas, no es que estén mal, pero no me siento cómodo con ellas. Te falta otra "ó" al final.

    "siendo su mano lo único que sobre salía del camino," esta parte no me queda clara.

    "Taiga bajo de la carreta, observo el gentío y busco uno de los budokas que trataban de mantener el orden, sus compañeros no escucharon que dijo" faltan 4 tildes :(

    En el último párrafo nombrás muchas veces a Taiga, creo que al estar hablando de él, podrías usar pronombres en tercera persona mejor. También faltan tildes en "llamó" y "saludó" y "Él".

    Finalmente, la última línea me confunde:
    "El ya no estaba y creo que no sería ni la primera ni la última vez que desaparecería de su vista en un instante."
    Sentía que la narración era en tercera persona hasta que leí el "creo", luego recordé que alguien está contando la historia. pero no está utilizando un lenguaje de primera persona. Eso está confuso.

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  2. Además de los errores de ortografía, que ya jose te resaltó, creo que el principal problema es que te metés de fondo a ser el cronista de la narración, desde lo que sabés como director, pero un verdadero testigo, que fuera un personaje, no podría escribir esta crónica así, pues estaría en uno u otro lugar, así que contaría lo que ve, en primera persona y lo que le contaron en tercera, tratando de armar una narración coherente, creo que en tu afán por escribir lo que pasa, has dejado de lado la fluidez de la historia.

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