Mientras escribo estas líneas, los últimos pétalos de las
flores de cerezo caen en esta silenciosa noche iluminada por la luna. El sake
no sabe bien, perdió su buen sabor desde
que las sombras cubrieron el horizonte quitándonos la esperanza. El verano se acerca,
aunque no puedo dejar de pensar en el invierno eterno que se aproxima, no había
días tan negros desde la era del emperador oculto. Han sido ya varios años,
desde que todo comenzó, el peso de estos y los recuerdos se me hacen casi insoportables,
pero algunos hombres nacen para ello: para ser los testigos del paso del tiempo
y las marcas del destino. Finalmente el
círculo está completo, el movimiento dado a la gran rueda por los actores nos
lleva a la caída del telón, mientras contemplamos la gran pieza de jade rota y
ennegrecida.
Es aquí, frente a la sobrecogedora mirada de los Kami un
fresco día de primavera, que yo Abe no
Seimei, antiguo maestro shugenja de la villa de Musume, recorreré en mi mente
por última vez, el camino que nos trajo a este desenlace.
Capítulo 1. Los nueve caminos del zorro.
Trecientos años después de la Era de los 4 vientos (para ser
más exactos el tercero del siglo XIII) y como cada tres años se realizaría el
torneo de jade en el castillo del cruce de los caminos, ubicado en territorio
del Clan Grulla. Por todo el país los emisarios del emperador corrieron veloces
por campos y montañas llevando a las aldeas o ciudades favorecidas, el edicto
Imperial que daba inicio a tal evento, mientras tanto, estas esperaban con
impaciencia ser partícipes de tan alto honor.
Es así, como los lugares favorecidos fueron: El castillo
Kaiu en representación del Clan Cangrejo, por el Clan Grulla la aldea Mizen, la
ciudad del martillo del agua fue
escogida para representar el Clan Dragón, ciudad Foshi en representación del
Clan León, de la ciudad del relámpago se
escogería el representante del Clan Mantis, la ciudad del bosque ensombrecido seria
el lugar de origen de los representantes del Clan Fenix, de la aldea Shutai
vendrían los representantes del Clan escorpión y finalmente, la aldea Okuyaki representaría
al Clan Unicornio.
A cada lugar escogido se despachó una delegación compuesta
por un heraldo Miya acompañado por guardias Seppun, portadores de la palabra
del emperador. A cada lugar indicado viajaron los mensajeros y al llegar a su
destino comunicaron su mensaje en el lugar más público. La poderosa voz del
heraldo Miya y su presencia fueron suficientes para hacer llegar a los súbditos
del imperio el mensaje. Las curiosas caras contemplaron al sequito imperial,
guardando en su corazón la esperanza de logar honor y estatus para sus familias
por medio del evento. Y como los primeros rayos de sol al inicio de la
primavera, las buenas nuevas colmaron de vida y movimiento las calles de cada
ciudad elegida, pues es tradicional en Rokugan celebrar un pequeño festival
antes de la selección de los representantes.
En ciudad Foshi la alegría se percibía en el aire, pues
Akodo Kai, el hijo del jefe militar de la ciudad había sido elegido como uno de
los representantes. De una larga línea de guerreros y estrategas militares, él
tendría ahora la oportunidad de traer gloria a su familia y borrar de una vez
por todas, la última huella de oscuridad que pesaba sobre sus cabezas. El joven
samurái disfrutó de las luces, la danza y la comida antes de partir, como una
forma llevar consigo algo de su tierra, así fuera en sus recuerdos. A la mañana
siguiente se despidió de sus padres y abordó el transporte que lo llevaría,
junto a sus tres compañeros al lugar del torneo. Un largo viaje les esperaba,
uno que Akodo Kai nunca podría haberse imaginado.
Algo completamente distinto fue lo que se vivió en la ciudad
del bosque ensombrecido, donde al final del sorteo, todo el bullicio, la música
y el movimiento que existió previo al gran evento, pareció congelarse por unos
segundos y en medio de la más profunda incredulidad, todos los presentes
callaron al escuchar el último nombre. Shiba Hikari por primera vez en su vida
tenía sobre si las miradas de todos, con una expresión distinta a la decepción.
Si, aquella chica torpe, de una familia casi en desgracia, aquella sin ningún
talento especial, era ahora parte de los representantes del Clan Fenix, como dicen, definitivamente las fortunas favorecen al hombre mortal. Ella
se comportó como habría de esperar se de alguien de su dignidad, o tal vez con el tiempo esas miradas, esos
susurros y las ofensas dejaron de importar. Pero ahí estaba ella, a la mañana siguiente mirando cómo se alejaban las caras
confundidas de sus familiares y en su cabeza al fin, la certeza que todo esto
no era un sueño.
Parece que va a ser una historia interesante, quedo esperando la continuación.
ResponderEliminarEn la segunda línea queda un poco olvidado qué es lo que deja de hacer (creo que escribir), porque el comentario del saque no tiene lugar ahí.
"Han sido ya varios años, desde que todo comenzó, el peso de los años y los recuerdos se me hacen casi insoportables, pero algunos hombres nacen para ello, nacen para ser los testigos del paso del tiempo y las marcas del destino" Esta parte podés trabajarla mejor, te la recomendaría así:
"Han pasado varios años desde que todo comenzó, el peso de estos y los recuerdos se me hacen casi insoportables, pero algunos hombres nacen para ello: para ser testigos del paso del tiempo y las marcas del destino". Un poco de economía de palabras y menos repetición de las mismas.
También cambiaría de lugar dos comas que tenés en el siguiente párrafo (donde se presenta el narrador).
En el primer párrafo del texto del shugenya tenés la palabra "año" 3 veces en 2 renglones. En el mismo párrafo deberías diferenciar la segunda vez que mencionás "aldeas y ciudades".
"De tal forma que los..." no me suena bien, hay algo raro.
También deberías buscar otras maneras de decir "en representación del Clan" y "vendrían los representantes del Clan", porque lo repetís varias veces.
"que en si eran" creo que el SÍ va tildado, pero yo lo removería del todo.
"pues Akodo Kai el hijo del jefe militar de la ciudad había sido..." Necesitás comas en la aclaración de quién es. La segunda vez que lo nombrás, podrías reemplazarlo con un "él". "disfruto" va con tilde. "para de esta forma" suena raro también. "abordo" lleva tilde y falta una coma un poquito más adelante.
Rodri, después de los comments de jose, en los que concuerdo, creo que lo que pasa en la línea "Mientras escribo estas líneas, los últimos pétalos de las flores de cerezo caen en esta silenciosa noche iluminada por la luna. El sake no sabe bien, dejo de hacerlo desde que las sombras cubrieron el horizonte quitándonos la esperanza."
ResponderEliminares que te falta un conector o cambiar un verbo, no se sabe si deja de escribir o de beber sake
me parece que a veces caés en reiteración excesiva, por ejemplo:
"Por todo el país los emisarios del emperador corrieron veloces por campos y montañas llevando a las aldeas o ciudades favorecidas..."
entiendo que querés mostrar diversidad de ambientes, pero me parece que no es necesario decir aldeas o ciudades, podrías buscar un término que englobara ambas.
En general me parece chévere, creo que es un buen inicio, aunque caés en los clichés que usan las las primeras partes, para generar expectativa: "uno que Akodo Kai nunca podría haberse imaginado."
En esta línea la coma hace que se pierda el sentido
ResponderEliminarPor todo el país los emisarios del emperador corrieron veloces por campos y montañas llevando a las aldeas o ciudades favorecidas, el edicto Imperial que daba inicio a tal evento
Aquí es castillo?
como cada tres años se realizaría el torneo de jade en el "casillo" del cruce de los caminos
En general está muy chévere la introducción. Quizás habría sido más atractivo que hubieras puesto algo más de la trama central. El hecho de que se quede en descripciones tan largas hace que la atención se pierda.
Que buen ojo mario con lo de castillo. Por otro lado lo de las descripciones no lo puedo evitar ya que es pertinente para el tipo de texto que estoy construyendo, por otro lado hace también parte un poco de la estética que quiero emular.
Eliminar"El sake no sabe bien, dejo de hacerlo desde que las sombras cubrieron el horizonte quitándonos la esperanza." Eso es venderse demasiado, es como la primera línea de "Our Lady of Darkness" de Fritz Leiber ("The solitary, steep hill called Corona Heights was black as pitch and very silent, like the heart of the unknown."), se supone que el horror es algo cuyas magnitudes auténticas son desconocidas para los protagonistas, si de una tirás ese dato (especialmente aquí que es "perder la esperanza", es decir, lo último que se pierde), entonces esa línea pierde mucho de su efectividad. Personalmente, me pareció como leer a Saladin Ahmed si escribiera como Kawabata, la imaginación del primero con las descripciones densas y profundas del otro. Y me cuesta un poco de trabajo imaginarme todo lo que implica un clan llamado Musume, pero esas son nimiedades mías.
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