Desde la calle el edificio parecía tener cuatro pisos y no
seis, ya que los dos últimos tenían un área muchísimo menor. Pero en el reflejo
de las ventanas del edificio de en frente, eran visibles tanto el cuartel
general en el sexto piso como el dojo especial en el séptimo. Cuando las
condiciones de luz eran favorables (desfavorables, en realidad), podía verse si
había luces encendidas o incluso siluetas de personas entrenando.
Jose condujo la moto subiendo 3 pisos de parqueaderos públicos
y se detuvo en el cuarto, donde quedaba el gimnasio de MMA en el que entrenaba.
Estaba cerrado, pero no era a donde se dirigía. Estacionó su moto al lado de
otras dos idénticas y una camioneta pequeña, para luego entrar a un ascensor de
carga y subir al secreto sexto piso.
Escuchó voces y risas desde antes de abrirse las puertas del
elevador, una de ellas no debía estar en ese lugar. Su dueña estaba sentada en
el escritorio de Manuel, moviendo las piernas al ritmo de la música que sonaba
en youtube; en cuanto ella lo vio, sus carcajadas se desvanecieron en una
sonrisa. David y Manuel le dedicaron una rápida mirada y prosiguieron con su
charla:
- Te lo juro, no soy gay – aclaró Manuel a Carolina,
tratando de contener su hilaridad.
- Cada vez que dices eso muero un poquito por dentro – David
le dedicó golpecito en el brazo.
- Si fuera gay, me gustarían los hombres. Sss. En plural.
- Pero tampoco te gustan las mujeres – dijo Mario, saliendo
de la cocina cojeando apoyado en su bastón – para mí eso es bastante gay –
entregó una cerveza aceptablemente fría al recién llegado.
- No siento atracción sexual hacia ningún género – continuó
Manuel mirando divertido a David – pero hay alguien con el que quiero
compartirlo todo, – David apartó la vista sonrojado – con el que todo se siente
natural, – David tomó la mano que le extendían y se acercó cariñoso – la única
persona a la que he querido – Besó su frente tiernamente.
- Pues yo creo que son una pareja muy tierna - Carolina
extendió la mano derecha a Jose – Nos conocemos, pero sin presentarnos
formalmente.
Él seguía serio, no entendía muy bien el papel de la joven
política en el salón de operaciones. Sabía que era la nueva novia de Mario,
pero ella no debería estar acá.
- Soy Jose – estrechó su mano firmemente y miró fijamente a
su amigo que, aunque le habló a Carolina, parecía que se dirigía a los dos.
- Cada vez que hacemos una salida desaparecemos por 7 días,
para borrar rastros, evitar identificaciones, examinar la situación – bebió un
trago largo de cerveza – Jose ha estado ausente desde que te protegió el día de
tu discurso, en la asamblea comunal, - se sentó, tomó la mano de su pareja y
devolvió la mirada cortante al otro – por eso no sabe que ahora trabajamos
juntos.
- Gracias por darme una semana más de vida – dijo ella
sonriendo mientras ponía otra canción en youtube.
No pudo evitar devolverle la sonrisa, aunque lo
intentó fuertemente. Era muy extraño ver a sus compañeros ensimismados revoloteando
alrededor de ella, revelándole sus secretos, sus métodos, aceptándola como una de
la manada. Pero al recordar la semana pasada a esa mujer llameante,
imponiéndose en medio de una asamblea de lobos que querían destrozarla,
estableciendo las bases de un futuro renacido del fuego, solo pudo sentir
compasión por los cuatro.
- Caro nos trajo un nombre – continuó Mario – uno de los
cinco espías en la policía que trabajan directamente para Astur: Teniente
Mendieta.
mi principal problema con esta historia son los nombres, no es que sean nombres tan conocidos (aunque no ayuda nada) sino que me pasa igual que cuando veo películas de acción mexicanas o españolas, los nombres latinos se me hacen falsos, en historias de acción, aunque es algo absolutamente personal.
ResponderEliminarteniendo que señirme a lo escribís, te puedo decir que lo que vas construyendo me parece una mega historia absolutamente predecible: un grupo de peleadores de MMA que son runners y se pelean por una vieja, de nuevo, parece una película ahora no de Van Damme, sino de Stallone
el diálogo entre los dos gays es cuando mejor te va, mantenés un ritmo chévere, las intervenciones son frescas y graciosas, curiosamente, cuando habla la vieja, vuelve al tono predecible del resto del cuento.
En general Jose, creo que estás perjudicando tu historia construyéndola en desorden, y también que las recomendaciones que pueda darte no son tan constructivas como deberían, porque cada entrada no funciona sola y hasta ahora, ni siquiera funcionan juntas, porque no son seguidas.
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarVe jose y la primera parte?, a lo bien que no puedo con los retazos. Tienes mejor redacción que yo, así que creo que lo único que puedo decir es: Vacano, sigue dándole para leer el resto de la historia. Por otro lado, estoy de acuerdo con Manuel en cuanto a lo del ritmo de la historia y los nombres….Teniente Mendieta?
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